Banda: Zorn
Título: Return to Castle Death
Año: 2026
País: EEUU
Formato: Álbum
Duración: 20 minutos
Discográfica: Sorry State Records
Género: Black Thrash Punk
Banda: Zorn
Título: Return to Castle Death
Año: 2026
País: EEUU
Formato: Álbum
Duración: 20 minutos
Discográfica: Sorry State Records
Género: Black Thrash Punk
Hablemos de black thrash, crust, d-beat y heavy metal clásico y de lo que es ruido reivindicativo o fantasía oscura, terror y demonios que se centran en la rapidez y sonar lo más malvado posible que aquí también lo aceptamos y muchas veces lejos de temas largos las canciones cortas dicen mucho más y aportan bastante. Ya el tema lírico lo dejamos aparte y para quien quiera adentrarse en las letras, hacer análisis sesudos y demás. Donde un bajo resuene y tenga protagonismo y si me recuerda a Desaster no es difícil que acabe gustando.
Al ser un lanzamiento tan reciente de hace apenas unos días y que he estado escuchando hace un rato le estoy dando una segunda vuelta mientras escribo sobre ello destacamos una batería veloz y muy técnica para este género, cosa a destacar, riffs rápidos y melodías propias del heavy metal clásico y siguen centrándose en la temática de terror.
Kill Him With Poison, evocando conspiraciones y venganzas propias del horror clásico como la mayoría de los temas del disco, da el pistoletazo de salida donde lo que destaca es la velocidad en apenas 2 minutos de duración al igual que Catholic Girls que le da un toque post-punk con un bajo más pronunciado. Entramos con Black Dog March que recuerda a Desaster, Nocturnal, Nifelheim y demás al igual que Ready To Kill que va directa y sin parar recordando a Electro Hippies, Doom, Dropdead, Disrupt o Siege.
Los dos temas más largos Curse Of The Black Witch que es una de las composiciones más desarrolladas del disco. Su ambiente oscuro y sus melodías recuerdan al heavy metal tradicional mezclado con black metal, mientras la letra gira alrededor de una bruja maldita y la hechicería. Guest Of The Black Prince se ocupa de cerrar el disco con la canción más larga. Combina cambios de ritmo, melodías y un sorprendente solo de órgano distorsionado en el tramo final, aportando un aire teatral que se diferencia del resto del álbum. Lo consideramos una buena continuación del Endless Funeral pero nadas reivindicativo, ¿más refinado? Puede.