Crítica: LUMINOUS VEIL – Agita Knelling

Banda: Luminous Veil

Título: Agita Knelling

Año: 2026

País: EE.UU.

Formato: Álbum

Duración:  49 minutos

Discográfica: Fiadh Productions / Underworld Echoes Records

Género: Blackened Death Doom

(8/10)

Cada disco de la banda es una propuesta distinta, capaz de moverse entre el death metal, el black metal y momentos con un enfoque más melódico sin perder su identidad. Más allá del estilo, todos sus trabajos parten de un mismo punto de partida. Un concepto bien definido que se desarrolla tanto en las letras como en la composición, consiguiendo que la música y la temática avancen siempre en la misma dirección.

La portada de Agita Knelling, basada en The Girl I Left Behind Me del pintor estadounidense del siglo XIX Eastman Johnson, no es un simple recurso estético, sino la primera pista sobre el discurso del álbum. Sus letras giran en torno a la ansiedad que genera la vida moderna y a una sociedad absorbida por el ruido y el espectáculo mediático. La expresión de la figura protagonista transmite esa inquietud, mientras el libro que sostiene entre sus manos de papel, tinta, tela y cuero simboliza una forma de resistencia frente al vacío y el nihilismo contemporáneos. Una idea que sirve como punto de partida para un trabajo donde el concepto y la música avanzan de la mano de principio a fin.

Dos interludios actúan como puente entre los bloques del disco, reforzando su narrativa y 5 canciones largas de entre 7 y 9 minutos suficientes para desarrollar su propuesta sin alargarse innecesariamente. Juegan muy bien con las disonancias y podemos apreciar que no es una vez más «el típico» disco de black metal atmosférico y que tiene bastantes detalles a resaltar y un sonido más cercano al death metal. Laurels Lapse y Simularchon son los temas encargados de abrir el disco a caballo entre el doom metal y el blackened death metal con un bajo bastante pronunciado durante los dos temas y piano entre otros efectos que le dan más profunidad al disco.

El uso de las voces limpias también está muy bien llevado ya que no es ni grandilocuente ni resta a la mezcla. Los pasajes están muy bien conseguidos y no saturan en ningún momento, incluso se atreven a adentrarse en el doom metal sin caer en la monotonía y las repeticiones siendo las justas. The Need To Heal, es un ejemplo de esto último, con buena cantidad de transiciones, sin caer en exceso en repeticiones y aportando variedad al disco. Agita Knelling empieza con una intro de bajo para adentrarse en el funeral doom que puede recordar a Evoken, Thergothon, Esoteric o Skepticism en sus primeros trabajos pero más cercano al black metal de Summoning, los Ulver clásicos o los primeros Arcturus. Spirictacle recuerda mucho más al death metal progresivo de Artificial Brain y similares pero con una marcha menos.

Aquí hay mucho de Lantlos, Alcest o Heretoir también, la construcción de los temas, teclados y elaboración incluso me atrevería a incluir a Emperor y cosas más «modernas» al estilo de Tardigrada o Grima. En las disonancias a Blut Aus Nord, en su épica «medieval» a Obsequiae y a Wolves In The Throne Room por las largas progresiones. Tiene muchas cosas pero muy bien depuradas. Aunque el álbum suele etiquetarse como «atmospheric black metal», esa definición se queda corta y no es del todo correcta. La banda incorpora numerosos elementos que van más allá del género, alternando pasajes de death metal, melodías más elaboradas e incluso recursos que rompen con los clichés habituales del black metal atmosférico, dando como resultado un sonido mucho más amplio y difícil de encasillar.

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