Banda: Nargaroth
Título: Apocalyptic Steel
Año: 2026
País: Alemania
Formato: Álbum
Duración: 39 minutos
Discográfica: Season of Mist
Género: Black Metal
Banda: Nargaroth
Título: Apocalyptic Steel
Año: 2026
País: Alemania
Formato: Álbum
Duración: 39 minutos
Discográfica: Season of Mist
Género: Black Metal
Ya tenemos con nosotros, como absoluta primicia y adelanto, uno de los lanzamientos más esperados de los últimos tiempos y llamado a ser, tanto por la entidad de la banda como por su siempre trascendencia a nivel internacional, uno de los más importantes del año.
Estamos hablando del nuevo trabajo de los germanos Nargaroth, sin ningún género de dudas la banda más representativa e importante del Black Metal alemán desde sus ya un tanto lejanos comienzos allá por finales de los 90.
Después de nueve largos años desde su último trabajo, aquel notable “Era of Threnody”, que a mí particularmente me dejó bastante buen sabor de boca, nos llega este «Apocalyptic Steel”, título que ya para comenzar entra muy bien y que viene a ser su octavo larga duración. El lanzamiento oficial del disco será a finales de junio, pero aquí ya lo tenemos como adelanto para desmenuzarlo y disfrutarlo a todo lo que da.
Nargaroth sigue estando comandado, como no puede ser de otra manera, por ese gurú del estilo llamado René Wagner, más conocido como Ash (anteriormente llamado Kanwulf; a mí me gustaba más ese apodo), uno de los grandes godfathers del Black Metal, que en esta ocasión ha contado para la grabación con Mike Williams (Mummification) en guitarra y bajo y con Phil Concilla (Malevolent Creation) a la batería.
Como es lógico, es una banda que ha evolucionado desde sus primeros trabajos hasta estos días: desde un Black Metal absolutamente gélido, nihilista, crudo y primitivo en sus primeros discos hasta otros más experimentales, atmosféricos y progresivos, pero sin perder la esencia de autor dentro de una banda tan personalista.
Pues bien, nos metemos en materia y lo primero que nos llama la atención es la gran portada que tenemos ante nosotros. Nargaroth es una banda que siempre ha cuidado bastante el cover art de sus obras y en este caso han contado con la colaboración del artista Felipe Mora, que ha hecho un excelente trabajo, superando a muchos de sus antecesores y que impacta visualmente con ese puño de acero que golpea con furia lo que parece el planeta, donde sobresale por encima la cabeza de un dragón sobre un fondo oscuro y sombrío. Absolutamente espectacular, y que recuerda un poco —salvando las distancias— a la portada del “Ram It Down” de Judas Priest. ¿Quizá de manera intencionada? Es una pregunta que debería responder el propio Ash.
Y es que, si algo queda claro desde el minuto uno, es que tanto el título del disco como la portada son dos declaraciones de intenciones: esto va de Steel en cantidades industriales.
El disco consta de ocho temas y una intro bastante intrascendente, que dan como resultado casi cuarenta minutos, una duración más que correcta.
Y bien, después de escucharlo un buen puñado de veces, podemos decir, antes de entrar más al grano y a grandes rasgos, que es un trabajo donde la variedad de sonidos enriquece el producto. Hay bastantes matices interesantes, no hay lugar para el bostezo: hay temas de Black Metal clásico en su variante más violenta, obviamente, pero también encontramos elementos diversos del Heavy y del Thrash, donde parece rendir homenaje a todas sus diferentes influencias.
Pero entremos en harina: la cosa se pone seria desde ya con el primer tema, “Steel Apocalypse”, una bola de fuego que arrasa con todo y que nos vuela la cabeza por su fiereza, su violencia y su empuje atronador a base de unos ritmos brutales, unas montañas de blast beats absolutamente demenciales y unos punteos jodidamente asesinos que no dejan más que tierra quemada a su paso. El comienzo no puede ser más aniquilador: el apocalipsis en prime time. El apocalipsis llama a tu puerta y más te vale estar preparado, metalhead.
El siguiente tema, “Twisted Steel”, el título lo dice todo, sigue un poco por los mismos derroteros de agresividad, nihilismo y voracidad. Es una motosierra de riffs que te dejan sin aliento, otro tema de lacerante Black Metal que no hace prisioneros y que añade más oscuridad y ponzoña al disco, si cabe.
Y el salvaje tridente inicial se completa con “I Drink Alone”, otro eructo infernal que te deja con la cabeza del revés, con esos riffs oscuros, rápidos, pesados y malsanos que se acompañan con unos cambios de ritmo absolutamente geniales y unos punteos de guitarra caóticos y viscerales. Otro corte —o trago— ganador.
Se podría decir que estos tres temas forman parte del bloque más purista en cuanto a Black Metal violento y nihilista: un auténtico subidón de adrenalina que hace que el disco raye a gran altura.
Y llegamos al que es mi tema favorito del disco: “Metalheart”, veloz y demoledor. Otra declaración de principios, un puñetazo en la mesa de los que retumban hasta en Saturno. Un corte devastador con elementos del Thrash Metal más hiriente, que podrían haber firmado los mejores Desaster o Destroyer 666 y en el que la banda rinde homenaje a todas esas formaciones clásicas que les han influenciado como Slayer, Sodom, Venom, W.A.S.P., Obituary, Darkthrone, Judas Priest, Accept, Motörhead, Sepultura o Deicide, entre muchas otras. Sin duda, para mí, el punto más álgido y brillante del disco: la banda a todo lo que da y a un ritmo vertiginoso que te deja en el más absoluto trance. Esto está a un nivel inalcanzable para la gran mayoría de combos.
Y llegamos al tema más atípico del disco: “Dresden”, un medio tiempo/balada con voces limpias que comienza con el sonido de unas sirenas, poseedor de una subyugante y envolvente melodía cargada de sentimiento y que sirve de homenaje a las miles de víctimas del infame bombardeo de la hermosa ciudad de Dresden durante el final de la Segunda Guerra Mundial. Un hermoso y emotivo tema.
“Shelter of the Faithless” es un tema muy sombrío y oscuro, de voces desgarradoras y demoníacas, cargado de rabia. Camina como un espíritu avieso y huraño en una noche sin luna. Un tema de Black Metal clásico que te hiela la sangre con su ritmo perturbador y taciturno, otro buen corte que no nos hace olvidar que estamos ante un disco de Black Metal.
Llegamos al final del disco con “The Man of Mayhem” (¿quizá dedicada a alguien en particular?), que nos recibe con un aire más majestuoso, etéreo y épico, acompañado de otro buen puñado de atronadores blast beats que siguen manteniendo el nivel de rabia y odio, pero que nos sorprende con grandes cambios de ritmo en un tema fascinante, de esos que destacan por su brillantez e intensidad. Para mí, otro de los temazos que sobresalen por poseer un sentimiento que lo hace realmente especial: agresividad y belleza comparten protagonismo en esta oda al viejo Black Metal.
El disco se cierra con el tema que se ha lanzado como adelanto y que muchos ya habrán podido escuchar: “Requiem Germania”. Tengo que confesar que la primera vez que escuché este corte me dejó un tanto frío por su ritmo algo monótono y melancólico, pero es de esos temas que ganan con cada escucha. Está dedicado a su país natal, a sus ancestros, a su cultura y a todo lo que le sigue inspirando cuando piensa en él. En el fondo, un corte con una carga sentimental importante.
En resumen, uno de los grandes trabajos que, sin ningún género de duda, estarán en lo más alto cuando se haga a final de año el resumen con los discos más destacados. En mi opinión, estamos ante uno de los discos más destacados de su discografía, y es que siempre hay que creer en el enorme talento de este auténtico maestro del Black Metal, que se ha ganado el respeto y la admiración de la parroquia a lo largo de los años.
Por solidez, coherencia, brillantez y entrega, este disco creo que va a gustar tanto a los antiguos fans de la banda como a los que los han conocido de manera más tardía.
Biografía de NARGAROTH