Crítica: FLOATING – «Hesitating Lights»

Banda:  Floating

Título:  Hesitating Lights

Año: 2025

País: Suecia

Formato: Álbum

Duración: 35 Minutos

Discográfica: Transcending Obscurity Records

Género: Death Metal / Post Punk

(7/10)

En el Metal Extremo siempre sacamos cosas interesantes, ya sea por la variedad de fusiones e incluso bandas que no necesitan cambiar pero mantienen su personalidad, que es de valorar. Floating ya venían avisando de base en 2022 con su primer disco y ahora en 2025 nos traen Hesitating Lights, en el que los acordes del Post Punk y el ruido conviven con sus dos miembros de ex-Morbid Illusion.

Estos suecos vienen sabiendo lo que se está manteniendo en el Death Metal actual y, como pueden haber hecho Ulcerate o Tribulation —salvando fuertes distancias—, se están ganando su público y muchos estamos metidos dentro de su rollo. Por momentos el disco suena a Death Metal cavernoso al estilo Dismember, como también nos recuerda a Fields Of The Nephilim sin jugar la baza del recuerdo de los temas.

Hablemos un poquito de su sello: Transcending Obscurity Records se ha convertido en uno de los nombres más fiables del Metal Extremo. Comenzó como un proyecto muy humilde, casi un blog dedicado a bandas de Metal Extremo under, y acabó creciendo hasta ser un sello con una identidad muy marcada. Lo que más lo define es su apuesta por grupos que no siempre encajan en los circuitos más comerciales: Death Metal retorcido, Black Metal raro, Doom muy pesado y mezclas experimentales. Da igual lo extraño que sea el proyecto: si tiene personalidad, probablemente encaje aquí.

Estamos hablando de un disco que en ningún momento se hace bola. Es variado, pero no aporta realmente ideas nuevas, y lo de desgranar tema por tema va a ser una buena forma de comentar aspectos relevantes. En el breve recorrido que supone su duración de 35 minutos y 8 temas, comienza con “I Reached The Mew”, que tira de los acordes típicos del Post Punk y los mantiene a lo largo de la canción. A partir de la mitad se vuelve más agresivo y propio del Death Metal. “Grave Dog” es mucho más agresivo y tiene cambios de ritmo constantes; no sigue una misma línea, pero es un tema que denota inestabilidad (no para mal).

“Cough Choir”, tema más melódico pero que al mismo tiempo explota y parece coger buen ritmo según avanza, aunque puede resultar confuso. ¿La canción más dinámica? También es cierto.
“Exit Bag Song” tiene influencia de los años ochenta y, según avanza, evoluciona hacia una sección más densa y pesada. Llegamos al ecuador del álbum con “Hesitating Lights / Harmless Fires”, probablemente el corte más representativo, que empieza con una calma inquietante y se transforma en un incendio sonoro que da sentido al título del disco.

“Still Dark Enough” rebaja el pulso para sumergirse en una oscuridad más emocional, casi Post Punk, antes de que “The Wrong Body” devuelva el golpe con uno de los momentos más cercanos al Death Metal puro. El final del disco, “The Waking”, funciona como un tema de trance que descansa: melodía, blast beats y una sensación de estar avanzando hacia una luz que nunca termina de aparecer.

Álbum que, a mi entender, funciona como una “rareza” notable que nos invita a escucharlo varias veces para destacar matices y que fluye con naturalidad.

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