Banda: Sunn O)))
Título: Sunn O)))
Año: 2026
País: EEUU
Formato: Álbum
Duración: 79 minutos
Discográfica: Sub Pop Records
Género: Doom / Drone
Banda: Sunn O)))
Título: Sunn O)))
Año: 2026
País: EEUU
Formato: Álbum
Duración: 79 minutos
Discográfica: Sub Pop Records
Género: Doom / Drone
Hacía años que no se producía el acontecimiento de la edición de un disco de los estadounidenses y no podemos dejarlo pasar bajo ningún concepto. No es algo, visto lo visto, que pase habitualmente (7 añitos, casi na) por lo que debemos celebrarlo como se merece un grupo que rara vez deja indiferente a nadie. O los amas o los odias, no hay más.
En este caso, me decantó por el amor a los de Seattle. Fue de los grupos que para mí, hace más de 20 años, abrió una nueva dimension en el sonido descubriendo el sonido del Drone y permitiéndome una apertura de campo musical bastante importante y provechosa. Es por ello por lo que los debo, cuanto menos, una reverencia.
Cierto es que es que ese sonido crepitante, monolítico, denso, distorsionado y abstracto de las canciones hace que no sea apto para cualquier público pero también nos empuja los límites de la musica hacia fronteras que hace años casi no sé alcanzaban. Y no estamos hablando de pioneros, porque se han pasado media vida homenajeando a Earth, pero da gusto ver sus guiños, bromas internas, sus referencias constantes o casi una postmodernidad sanamente aceptada.
Pero es que aún más los adoro por haber llevado a la portada de su disco una de esas obras de arte que capturan, para mí, a la perfección lo que es Sunn O))): el N°64 de Mark Rothko. Si hay algo que representa de manera más claro, tanto en forma como en acto, son los «color field paintings» del genial pinto estadounidense y esa posibilidad de perderse en esas pinceladas infinitas, monocromas y desasosegantes. El ejercicio de absorción y abstraccion de la pintura de Rothko me recuerda enormemente a la propuesta de Sunn O))) ya que implica centrarse en de manera consciente en la obra para encontrar los matices y, llegado el momento, dejarte llevar.
Una canción de 10 minutos como «Everett Moses», a pesar de su minimalismo, es capaz de imbuirnos en ese trance que nos permite llegar a conexiones artísticas superiores. O una apertura como «XXANN», que ya plantea claramente donde están las claves del disco: Drone/Doom al hueso.
Y por supuesto hay el clásico lugar para alas referencias al mundo Metal como siempre han hecho y es en este el «Does anyone hear like Venom?», al que casi se le podría atribuir el término de single del disco. Siete minutos de acoples controlados y modulaciones que lo hace corto, sencillo y a la yugular. O «Mindrolling» y sus crepitaciones constantes que durante 18 minutos van evolucionando esos riffs mastodónticos a través de capas de sonido que son capaces de reverberar con el cuerpo humano y llegar a ese trance artístico de baile que los expresionistas abstractos como Pollock al alcanzaban para poder crear sus obras.
Y sobre todo, «Glory black». Quizás el tema que les entronca más con el Doom y las cosas que hacían con Thorr’s Hammer o Goatsnake en los 90. Ese riff sencillo y crudo, pero que se va enredando y volviendo cada vez más denso y voraz, acompañado de un bajo überdenso y centelleante que, cada vez que salta la pulsacion de la cuerda, te pega un respingo que entranpor el oído y acaba en el estómago y que se amalgama a perfeccion con ese piano solitario a modo de interludio, que permite bajar las pulsaciones para volver a coger carrerilla y terminar el tema de manera esplendorosa (minuto 6:49 de tema, disfrutadlo)
Para mí, no hay mejor manera de reencontrarme, tras muchos años, con Sunn O))) (o, Sunn cierraparéntesis cierraparéntesis cierraparéntesis) en un disco que vuelven por los fueros más Drone/Doom, menos experimentales, más monolíticos y más corporales, sin concesión alguna hacia algo que no sea ortodoxia y con el culto al riff más abrasivo: el título es claro como todo, un disco al que hay que dejarlo macerar, darle su tiempo y escuchar con calma y temple, dejando que esos acordes penetren en tu cuerpo y, literalmente, te muevan. Gran vuelta tras siete años sin dejar a nadie indiferente