Banda: Bloody Valkyria
Título: Requiem: Reveries Of The Dying
Año: 2026
País: Finlandia
Formato: Álbum
Duración: 54 minutos
Discográfica: Northern Silence Productions
Género: Epic / Melodic Black Metal
Banda: Bloody Valkyria
Título: Requiem: Reveries Of The Dying
Año: 2026
País: Finlandia
Formato: Álbum
Duración: 54 minutos
Discográfica: Northern Silence Productions
Género: Epic / Melodic Black Metal
Siempre que aparece el metal extremo relacionado a los videojuegos surgen una serie de comentarios tanto despectivos como a favor ya sea por prejuicios como porque se sepa quién es el creador de dicha banda sonora e historia o cualquier otra interpretación creativa. Lo cierto es que el compositor de Bloody Valkyria, su anterior trabajo no dejó de ser la trama sobre sus partidas a Elden Ring y diferentes referencias tanto a jefes finales, los diferentes lugares del juego y cómo Jere Kervinen nos cuenta su historia a través de su música. ¿Paralelismos entre los «Souls» y el metal extremo? La obra funciona casi como una reinterpretación emocional de la experiencia “soulslike”, algo que tiene bastante sentido si se observa cómo estos juegos construyen atmósfera, narrativa y dificultad.
Los juegos de FromSoftware, especialmente desde Demon’s Souls hasta Elden Ring, están diseñados alrededor de conceptos muy cercanos al lenguaje del metal extremo: decadencia, fatalismo, ciclos eternos, caída de imperios y confrontación constante con la muerte. No es casualidad que muchos jugadores describan la experiencia soulslike como “opresiva”, “épica” o “catártica”, términos que también se utilizan constantemente para describir black metal, death metal o doom.
Otro paralelismo importante está en la forma de consumir ambas experiencias. Un soulslike exige paciencia, repetición y aprendizaje mediante el fracaso. El metal extremo también funciona muchas veces así. Discos densos, difíciles de asimilar al principio, que revelan detalles tras escuchas continuas. Hay una recompensa emocional ligada al sufrimiento y a la perseverancia. La dificultad deja de ser una barrera y se convierte en parte de la identidad estética.
Incluso musicalmente hay conexiones claras. La banda sonora de Elden Ring fue compuesta por músicos como Yuka Kitamura y Tsukasa Saitoh, quienes utilizaron recursos frecuentes en el metal extremo actual como capas corales masivas, tensión armónica, atmósferas melancólicas y contrastes violentos entre calma y explosión.
A destacar del disco, la naturalidad y los teclados sobretodo para fanáticos de Summoning o Eldamar. La producción y el ritmo del disco refuerzan precisamente esa intención. El sonido posee la claridad suficiente para que teclados y guitarras tengan esa dualidad entre sí sin perder intensidad, mientras que los siete temas mantienen un tono emocional bastante uniforme. Sin embargo, su principal limitación es que rara vez consigue sorprender y se puede hacer algo tedioso y no va más allá dentro de lo que hemos escuchado en otros estilos del género. Es un trabajo disfrutable pero no deja de ser un disco de black metal atmosférico promedio que termina pasando sin demasiada repercusión. En lo personal, es agradable escuchar bandas así pero es difícil que hoy en día realmente destaquen o tengan cierta notoriedad en la escena. No va a marcar un antes ni un después que digamos.
Sobre las canciones cabe destacar Symphony Of Slience, el tema de apertura y mi favorita que es Always, tema mucho más cercano a la escena sueca y que recuerda a Vinterland o Sacramentum en su instrumentación y es de lo mejorcito del disco. Antes del final un pequeño interludio que da lugar a My Beloved North uno de los temas más «emotivos» del disco. Las guitarras son variadas y los riffs elaborados que muchas veces rozan el death metal melódico o recuerdan a los primeros Ensiferum en el folk metal cuando comenzaron e incluso a Finntroll en sus discos de black metal en sus inicios. Life’s Worth tiene su gracia ya que es un tema corto pero recuerda al clásico Baker Street de Gerry Raferty. Un tercer álbum que sin destacar dentro de su estilo tiene cierto interés. Mending Through Suffering, funciona casi como un punto de equilibrio entre el black metal atmosférico y el DSBM más melódico y When Everything Feels Like Nothing, misma línea pero mucho más melódica, son probablemente los cortes más accesibles dentro del estilo que plantea Bloody Valkyria. En determinados pasajes la repetición puede sentirse excesiva y ciertas secciones parecen alargarse más de lo necesario, haciendo que el impacto emocional pierda fuerza.